UNICEF: Los niños uruguayos son los menos vulnerables de Sudamérica ante los riesgos climáticos

Agosto fue un mes fuerte en términos de reportes e informes sobre cambio climático. Mientras el mundo se veía sacudido por simultáneos incendios, olas de calor e inundaciones en todos los continentes, el 9 de agosto la ONU difundió su Informe sobre el Clima 2021, un reporte elaborado por un grupo intergubernamental de expertos donde se ofrecían pruebas concluyentes del deterioro generado en el medio ambiente por la acción humana. El informe concluía advirtiendo que si no se actuaba rápido podría llevar siglos, o incluso milenios, revertir las consecuencias de este deterioro. 

Mientras la opinión pública global, gobiernos e industria estaban acusando el golpe, UNICEF lanzó al cierre de agosto su primer Índice de Riesgo Climático Infantil 2021 (CCRI por sus siglas en inglés), un estudio global que clasifica la incidencia de este riesgo en 163 países, pero desde la perspectiva de los niños. 

De acuerdo a este informe, de los países menos afectados a los más, con un puntaje de 3.0 sobre 10, Uruguay se ubicó en la posición 27° sobre 163, lo que le valió la segunda mejor posición en el continente americano después de Costa Rica (26°) y la mejor de Sudamérica como región. La performance uruguaya es equivalente a la de Portugal y Bosnia Herzegovina y muy similar a las de Catar, Croacia y los Países Bajos.

¿Qué busca el CCRI? El nuevo índice de UNICEF ayuda a comprender y medir la probabilidad de catástrofes ambientales que generen un retroceso en el desarrollo alcanzado hasta el momento y de qué manera exactamente se verán afectados los niños, que son más vulnerables que los adultos ante las crisis climáticas debido a su menor capacidad de resistir y sobrevivirlas. La pretensión del CCRI es convertirse en una herramienta que ayude a legisladores y gobiernos a priorizar acciones que prevengan y mitiguen los efectos de estas catástrofes.

A nivel global, el informe indica que hay 33 países en el mundo donde los niños viven en un grado de riesgo “extremadamente alto”, pero en conjunto estos países sólo emiten cerca del 9,4% de las emisiones globales de CO2, el principal gas que produce el efecto invernadero. Paradójicamente, de los 20 países que más dióxido de carbono emiten, sólo India está clasificado como un país de riesgo “extremadamente alto” para su niñez.

En ese sentido, los niños de la República Centroafricana (8.7 sobre 10) son los que más riesgo corren producto del cambio climático, seguido de los de Chad y Nigeria (8.5), Guinea, Somalia y Guinea Bissau (8.4), Níger y Sudán del Sur (8.2), República Democrática del Congo (8.0) y otros cinco países donde los niños corren un riesgo evaluado en 7.9 puntos (el primer país no africano con un nivel extremadamente alto de riesgo es Pakistán, con 7.7). En el otro extremo, Islandia obtuvo el mejor puntaje, con 1.0, mientras que entre los 25 primeros, sólo Nueva Zelanda (3°) y Brunei (17°) no son europeos.

El contexto americano. Respecto a América en su conjunto, Haití, con 7.3, es el único país del continente cuyos niños enfrentan un riesgo extremadamente alto (el mismo que corren los de Malí). En el segundo grupo, el de riesgo alto, se ubican Guatemala y México (5.9) y Honduras y Venezuela (5.5); en el tercero (los que están expuestos a un riesgo medio-alto) están la gran mayoría de los países del continente (14), con Ecuador y Colombia a la cabeza (5.4) y la Argentina (4.1), Chile (4.0) y Paraguay (3.9) cerrando el grupo, mientras que los países que enfrentan un nivel de riesgo medio-bajo son 4: Canadá (3.7), Panamá (3.6), Uruguay (3.0) y Costa Rica (2.9). No hay ningún país del continente cuyos niños enfrenten un nivel de riesgo bajo.

¿Cómo se elabora el Índice de Riesgo Climático Infantil? Este ranking se calcula en base a los resultados de dos pilares, que analizaremos a continuación. 

FACTORES CLIMÁTICOS Y AMBIENTALES

Este pilar está compuesto por diversos indicadores como escasez de agua, ciclones, olas de calor, inundaciones, contaminación, etc. La intención en este pilar es cuantificar la cantidad de peligros, impactos y tensiones climáticas y ambientales a las que están expuestos los niños de cada país. Por los factores climáticos y ambientales que enfrenta, Uruguay obtuvo 4.0 puntos, el mismo puntaje que Croacia y Lesotho. En el contexto americano, este puntaje implica la tercera posición después de Costa Rica (3.5) y Panamá (3.7), y un mejor valor en relación a los puntajes de sus socios del MERCOSUR: Paraguay (4.5), Argentina (5.6) y Brasil (7.3). México, por su parte, es el país americano más afectado en este pilar, con 7.7 (le siguen Estados Unidos y Brasil, ambos con 7.3).

VULNERABILIDAD INFANTIL

Este segundo y último pilar cuantifica la capacidad que tienen los niños de afrontar estos riesgos. Para ello mide el acceso a la salud y nutrición infantil, educación, agua, saneamiento e higiene, pobreza y protección social, las que se calculan utilizando variables relacionadas con las capacidades de la comunidad a la que pertenecen. En este pilar Uruguay obtuvo 1.9 puntos y sólo fue superado en el continente por Estados Unidos (1.3), Canadá y Chile (1.5), países a los que supera en el puntaje general. Por su parte, Haití, con 7.8, es el país americano cuyos niños son más vulnerables al riesgo climático, seguido algo de lejos por Guatemala (5.1) y Bolivia y Nicaragua (4.5). Respecto al MERCOSUR, los tres socios restantes del bloque también tienen buena calificación en este pilar: Argentina obtuvo 2.2 (igual que Serbia, Bosnia y Herzegovina y Costa Rica), Brasil 2.4 (mismo puntaje que Cuba) y Paraguay 3.3 (con el mismo puntaje que Perú, Sri Lanka y Marruecos en su vulnerabilidad infantil).

Por último, el informe también señala que Uruguay tiene una emisión de toneladas de CO2 per cápita entre media y baja; un flujo financiero para investigación, desarrollo y producción en energía limpia también medio-bajo; posee políticas ambientales cuyo diseño y contenido contemplan los intereses de los niños (según el CCRI, en el continente americano sólo Guatemala, Uruguay y Cuba las tienen), pero posee una baja implementación del marco de Sendai para para la reducción del riesgo de desastres, un documento firmado en 2015 con esta finalidad por los países miembros de las Naciones Unidas.

Por Rosendo Fraga
Director de nuevamayoria.uy