Por su entorno natural, Uruguay se posiciona como uno de los líderes de la región en competitividad sostenible

Hace ya 9 años de SolAbility, un think-tank estadounidense que brinda consultorías sobre sostenibilidad inteligente, viene lanzando cada noviembre su Global Sustainability Competitiveness Index (GSCI) 2021. Se trata de uno de los rankings globales de competitividad sostenible más importantes, que mide el desarrollo y “crecimiento verde” de 180 países, en base a 131 indicadores cuantitativos. El objetivo del GSCI es presentar una visión integral del desempeño y el potencial futuro de cada uno de estos países. 

En la medición de este año, Uruguay obtuvo 51.3 puntos y la posición 34°, lo que lo convierte en el segundo mejor puntaje de Latinoamérica después de Costa Rica (28°). En términos globales, Uruguay se ubicó entre China (51.4) y Polonia (51.2). 

Suecia, el país mejor posicionado, obtuvo 61.2 puntos; el top 5 se completa con Finlandia (60.7), Suiza (60.4), Dinamarca (60.2) y Noruega (59.8). Como en todo índice que tiene que ver con la sustentabilidad, la supremacía de los países nórdicos es indiscutible. A pesar de ello, el GSCI advierte que la mejor puntuación posible es 100 (la media para 2021 es 45.3), lo que implica que incluso las naciones líderes están todavía lejos de ser verdaderamente sostenibles y competitivas.

Respecto a Sudamérica, después de Uruguay se ubican Chile (38°), Perú (39°), Paraguay (45°), Bolivia (49°), Ecuador (51°), Brasil (52°), Colombia (54°), Argentina (55°) y Venezuela (61°). En términos de puntaje, todos los países superaron el valor promedio (45.3), lo cual resalta el buen desempeño de Sudamérica en este índice (que de puntaje promedio obtuvo 49.3).

¿Cómo se elabora este índice? Para hacer el GSCI, SolAbility agrupa los 131 indicadores mencionados en cinco pilares: índice de capital natural; índice de eficiencia, índice de capital social, índice capital intelectual e innovación e índice de desempeño de gobierno. A continuación analizaremos el desempeño de Uruguay y la región en cada uno de ellos.

Índice de capital natural: 60.6 (12°). Esta categoría evalúa el entorno natural de los países y la capacidad que tienen para ser completamente autosustentables (la disponibilidad de recursos como tierra, agua, clima, biodiversidad, capacidad y producción de alimentos, así como recursos energéticos y minerales, tanto renovables como no renovables). Uruguay obtuvo en este indicador 60.6 puntos y la posición 12°, entre Croacia y Nueva Zelanda. El índice de capital natural se trata de la categoría donde mejor se desempeñaron los países de Sudamérica. Alcanza con decir que 8 de los primeros 15 son sudamericanos. A nivel global, los países con entornos naturales más favorables son Laos y Colombia (69.2), mientras que el menos favorecido por un entorno natural que potencie la sustentabilidad fue Somalia (22.6).

Índice de eficiencia: 61.1 (7°). El índice de eficiencia determina la capacidad de los países de administrar sus recursos disponibles (capital natural, humano y financiero) de manera eficiente, independientemente de su escasez o abundancia. El GSCI considera que la eficiencia en el uso de los recursos es un factor de costo que afecta la competitividad y, por ende, la propia riqueza de las naciones. En este índice Uruguay obtuvo la 7° posición a nivel global, entre Yemén y el Reino Unido, y un puntaje de 61.1. La diferencia de Uruguay en este índice respecto a Sudamérica es muy marcada: recién en el puesto 63° se ubica Colombia, el segundo de la región, al que siguen Brasil (65°) y Perú (72°). Chile, por su parte, obtuvo el peor puntaje y posición de la región: 45.0 y 109°, respectivamente.

Índice de capital social: 44.6 (80°). Para el GSCI, el capital social de una nación es la suma de la estabilidad social y el bienestar (percibido o real) de toda la población. El capital social genera cohesión y un cierto nivel de consenso, lo que a su vez genera un entorno estable para que la economía prospere y evita la sobreexplotación de los recursos naturales. El GSCI cuantifica el capital social a partir de la evaluación de los sistemas de atención de la salud y su disponibilidad; igualdad de ingresos; estructura demográfica; libertad de expresión; y la ausencia de conflictos violentos que permitan a las empresas generar valor. Por su capital social Uruguay obtuvo 44.6 puntos y la posición 80° a nivel global, lo que en términos sudamericanos implica la 5° posición después de Ecuador (63°), Chile (68°), Perú (71°) y Argentina (73°). El peor ha sido Colombia (131°), aunque no muy lejos de Brasil (128°), también de bajo rendimiento. 

Índice de capital intelectual e innovación: 35.7 (115°). Mide por un lado la producción de bienes y servicios de cada país y su competitividad en el mercado global en términos de calidad y precio, y por el otro el equilibrio existente entre el sectores de servicios y el de manufacturas, entiendo que una inclinación demasiado pronunciada hacia un lado o el otro conduce a una disminución del potencial de crecimiento y a la pérdida de conocimientos. Para cuantificar estos conceptos el GSCI evalúa las capacidades de investigación y desarrollo (educación), junto al clima de negocios, el emprendedorismo y otras variables. En este índice Uruguay obtuvo 35.7 puntos y la posición 115°, muy alejado de los primeros puestos que venía mostrando en los últimos tres. De América del Sur, sólo Colombia (116°) y Paraguay (122°) obtuvieron un desempeño más débil, aunque por poco (el mejor fue Brasil, con 53.1 puntos y el puesto 28°). Según el GSCI, la evolución de Uruguay desde 2012 muestra cierta recuperación, aunque lenta. Su mejor puntaje en capital intelectual e innovación lo obtuvo justamente en 2012 (44.7 puntos y la posición 49°; en ese entonces sólo Brasil, en Sudamérica, puntuaba mejor) y el peor fue el año pasado (32.4 puntos y la posición 124°). Durante todo el periodo analizado, el país sufrió una caída de más de 10 puntos negativos entre 2012 y 2015, del cual se ha ido recuperando, aunque muy lentamente y con altibajos, hasta los valores de este año (en sintonía con los puntajes de 2017 y 2018).

Índice de desempeño de gobierno: 54.3 (74°). Este último índice tiene por objetivo evaluar el desempeño del marco regulatorio y la infraestructura de un país para facilitar la competitividad sostenible. Estos dos aspectos deben facilitar un entorno en el que el capital natural, social e intelectual del país pueda florecer para generar nuevas riquezas y mantener la riqueza existente. En esta última categoría, Uruguay obtuvo 54.3 puntos (los mismos que Ghana) y la posición 74°, entre Chile (54.4) e Irán (54.2). Puesto en el contexto sudamericano, el puntaje uruguayo le valió la tercera posición después de Paraguay y Chile; a Uruguay le siguen Argentina (77°), Perú (87°), Ecuador (97°), Colombia (99°), Bolivia (128°) y Brasil (165°) y Venezuela (170°).

Como observamos, para el GSCI Uruguay muestra excelentes rendimientos respecto a su entorno natural (12°) y la capacidad que tiene de administrar sus recursos (7°), mide bien por su marco regulatorio e infraestructura (74°) y su capital social (80°), aunque podría mejorar su inversión en investigación y desarrollo (115°) para evitar quedar rezagado en la región y recuperar el camino de crecimiento observado al comienzo. 

La otra buena noticia la arroja la evolución de Uruguay en este índice, donde en 2012, su primera edición, obtuvo 46.7. En comparación con el puntaje de este año, el país ha logrado mejorar casi 5 puntos en menos de una década y ya lleva dos años consecutivos superando la marca de los 50 puntos.

Por Rosendo Fraga (h)
Director de nuevamayoria.uy