Ranking de emprendedoras de Mastercard: Uruguay sube 7 posiciones y es líder en América Latina

Desde hace cinco años, cada mes de marzo Mastercard publica su edición del Index of Women Entrepreneurs (MIWE), un ranking que mide las oportunidades y las trabas que tienen las mujeres para emprender negocios en 65 países, que en conjunto representan el 82,4% de la fuerza laboral femenina mundial. 

Los resultados de 2021 muestran una mejora muy importante en las condiciones en las que las uruguayas emprenden negocios. Uruguay obtuvo 63.1 puntos, 2.1 más que en 2020 y 3.1 más que en 2019. Sólo Alemania (+2.4) y China (+2.2) obtuvieron una tasa mayor de crecimiento que Uruguay año contra año. Con este puntaje, el contexto emprendedor para las mujeres en Uruguay es similar al que existe hoy en España (63.3) o Hong Kong (62.7).

En cuanto a la posición en el ranking para 2021, Uruguay se ubicó en el puesto 16°, lo que representa una mejora de 7 posiciones respecto a 2020 (23°), con una tasa de avance que sólo igualó Alemania.

En términos latinoamericanos, las oportunidades y condiciones para emprender de las uruguayas en 2021 fueron las mejores de la región. Ello representa un crecimiento notable respecto a 2020, si tenemos en cuenta que en esa oportunidad, con 61.31 puntos, ocupaba el sexto lugar después de Colombia (66.31), Chile (63.37), Argentina (62.86), Brasil (62.36) y México (62.11). 

¿Cómo se calcula el MIWE? El puntaje de este índice surge del promedio de 12 indicadores, agrupados en tres componentes: resultados en los avances de las mujeres; activos de conocimiento y acceso financiero; y condiciones de apoyo al emprendimiento. A continuación analizaremos sucintamente qué mide cada uno de ellos y cuál fue la posición y puntaje de Uruguay.

COMPONENTE A (resultados y avances): 56.7 (24°). 

Este componente mide los cambios en las tasas de participación de la fuerza laboral femenina y masculina por país, la variación en el porcentaje de mujeres líderes de negocios, los cambios en la actividad empresarial femenina y masculina y otras variables. En este componente Uruguay obtuvo 56.7 puntos, lo que representa un crecimiento de 2.6 puntos entre 2020 y 2021. Esto implica un salto de 9 posiciones, de la 33° a la 24° a nivel global, y un grado de resultados y avances similar a los de Portugal y el Reino Unido. Es el país latinoamericano que más avanzó en 2021 y el segundo después de Alemania y Suiza. El MIWE también señala que las uruguayas fueron de las que más se vieron obligadas a emprender negocios por la pandemia, pasando del 34,7% en 2020 al 82,5% en 2021.

COMPONENTE B: (activos de conocimiento y acceso financiero): 74.2 (16°).

Este componente se calcula en base al acceso general al financiamiento, la inclusión financiera femenina, el apoyo gubernamental a pymes y la tasa bruta de matriculación de mujeres en educación terciaria. Para 2021 Uruguay consiguió 74.2 puntos, con un grado de activos de conocimiento y acceso financiero similares a los que existen en Alemania (7.43) e Irlanda (73.2). Respecto a los puntajes, los 74.2 obtenidos en 2021 representan 3.12 puntos más que en 2020 y 5.8 más que en 2019. En cuanto a las posiciones, entre 2019 y 2021 avanzó 7 lugares. A nivel regional, sólo Argentina, en el puesto 14°, logró un mejor puntaje en este componente, aunque retrocedió 3 posiciones desde 2020, cuando se ubicó en el 11° lugar. 

COMPONENTE C (condiciones de apoyo al emprendimiento femenino): 61.7 (27°).

Se mide a través de la competitividad, actitudes y percepciones emprendedoras, calidad de gobierno y las condiciones de apoyo al emprendimiento. En este último componente Uruguay también registra una mejora, aunque no tan espectacular como en los dos anteriores. Los 62.2 puntos obtenidos en 2021 representan 0.4 puntos más que en 2020 y 2.2 que en 2019. A pesar de ello, mantuvo la misma posición en esta edición que en la anterior, en parte por el ingreso de 7 nuevos países al MIWE.

Fuera de sus tres componentes, el MIWE también mide la evolución del porcentaje de mujeres empresarias en cada país. En Uruguay, para 2021 fue de 27,8%, un 0,6% menos que en 2020. Esta situación se repite en todos los países de la región que están en este índice, desde Chile, que fue el que menos porcentaje perdió (0,5%), hasta Perú, que redujo año contra año su porcentaje de mujeres empresarias en 1,5%. Según el MIWE, en Argentina, Uruguay y Costa Rica, “la capacidad de las mujeres para avanzar en el mundo de los negocios también se ve restringida por un menor apetito por el riesgo empresarial y una baja percepción de las capacidades y oportunidades comerciales”.

Por último, ahora con el panorama completo, el Mastercard Index of Women Entrepreneurs 2021 da seis recomendaciones que transcribimos textualmente a continuación. Estas sugerencias podrían aplicarse en cualquier país para incentivar el emprendedorismo femenino y mejorar la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.

  • Financiamiento: movilizar recursos públicos adicionales para aumentar el financiamiento destinado específicamente a mujeres empresarias.
  • Seguridad: ampliar la cobertura de seguridad social para las mujeres que trabajan en los sectores formal e informal, incluidos los sectores más afectados, que es donde las mujeres son más vulnerables y se concentran en mayor proporción.
  • Oportunidades: romper las barreras socioeconómicas, las tendencias estereotipadas internalizadas en el lugar de trabajo y las instituciones, para garantizar que las mujeres tengan el mismo derecho a las oportunidades laborales, los mismos salarios y la misma protección.
  • Cuidado de niños: iniciar reformas para hacer que el cuidado de niños sea más asequible y accesible para que las mujeres puedan seguir trabajando y no verse comprometidas financieramente.
  • Igualdad: rediseñar los sistemas de atención para que las mujeres no se vean sobrecargadas de manera desproporcionada con un trabajo no remunerado excesivo.
  • Formación: incentivar la contratación y promoción de mujeres en el trabajo y las empresas a través de ayudas y subvenciones que impulsen socioeconómicamente su visibilidad y también aumentando la capacitación técnica y de perfeccionamiento de las mujeres para que puedan trabajar digitalmente de manera más efectiva o encontrar nuevos horizontes profesionales.

Por Nueva Mayoría Uruguay