31 meses de Covid-19: ¿cómo estamos y hacia dónde vamos?

En la última semana se publicaron varios estudios de alcance global que buscan determinar dónde estamos parados y hacia dónde vamos en términos de salud, recuperación económica, educación o desigualdad a dos años y medio del inicio de la pandemia de Covid-19.

De cara al futuro, el más interesante de estos trabajos es el que realizó el International Science Council. Bajo el título Unprecedented & Unfinished: COVID-19 and Implications for National and Global Policy, traza tres escenarios posibles para los próximos cinco años relacionados con la pandemia de Covid-19 y el aumento de la desigualdad social. 

El informe, que estuvo elaborado por un grupo de virólogos, médicos, sociólogos y economistas, plantea como escenario más probable el de Continuidad: calcula que para 2027 la humanidad contará con vacunas mucho más eficaces, aunque con una distribución desigual entre países, y se vivirán picos estacionales manejables. 

El segundo escenario, más pesimista pero aún así plausible, es el de Recuperación perdida: la distribución de vacunas será todavía más desigual entre países ricos y pobres, lo que llevará a cierres más prolongados y a una ralentización severa en el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. 

Por último, el escenario titulado Colaboración Plus, es mucho más optimista que el primer escenario, pero es plausible sólo si se toman las decisiones correctas. Plantea un nivel de colaboración internacional que expandirá el acceso a las vacunas hasta cubrir el 70% de la población mundial, mientras que el 30% restante podría acceder a antivirales de bajo costo. El informe del ISC concluye que a mayor colaboración internacional, más lejos estaremos del escenario más pesimista.

El escenario más pesimista planteado por el ISC que describimos antes parece ya estar dándose en algunas regiones del continente africano. La Comisión Económica para África de las Naciones Unidas le puso números a los estragos sociales que el Covid generó en el continente. Según el reporte, titulado Economic Report on Africa/ERA 2021: Addressing Poverty and Vulnerability in Africa during the COVID-19 Pandemic, la pandemia global ha empujado a más de 55 millones de africanos a la pobreza extrema y ha revertido dos décadas de trabajo en la reducción de la pobreza en el continente. Para Naciones Unidas, la causa de este deterioro radica en la pérdida de empleos, la caída de los ingresos y la baja resiliencia de los hogares africanos para hacer frente a los riesgos asociados con la pandemia.

El estado de salud de las personas y del personal médico también ha sido objeto de estudios específicos a finales de mayo. Uno de los más relevantes da cuenta que a los británicos podría llevarles años recuperarse del impacto que la pandemia tuvo en su salud. Esa es la conclusión más importante a la que llega Bepa en su reciente encuesta a 8.000 adultos del Reino Unido, titulada Wellbeing Index. Según este estudio, el 19% de los británicos que trabajan ahora desde casa manifestaron hacer ejercicio con menos frecuencia que antes, principalmente porque ya no se trasladan a pie o en bicicleta a la oficina. A su vez, el 29% manifestó que su salud física se deterioró durante la pandemia, mientras que el 34% reconoció lo mismo sobre su salud mental. ¿Las causas principales? Los cierres y el trabajo remoto forzado.

La interrupción de diagnósticos no vinculados a la pandemia durante 2020 fue objeto en su momento de algunas especulaciones, pero el American College of Cardiology entrevistó a profesionales de 669 centros de salud en 107 países para ponerle datos concretos a esa problemática. El estudio demuestra que las pruebas de diagnóstico cardiovascular aún no han vuelto a los niveles anteriores a la pandemia en algunas regiones del mundo. Si bien los datos muestran que en 2021 las pruebas de diagnóstico cardíaco en general se recuperaron a niveles previos a la pandemia en países de ingresos altos y medio-altos (con tasas de recuperación de 108% y 99%, respectivamente), en los países de ingresos medio-bajos y bajos la recuperación fue mucho más lenta, con valores que hoy están en 58% y 48% respectivamente.

El Imperial College de Londres encargó una encuesta global a 1.600 médicos de cabecera de 22 países para derribar o ratificar otro experimento de aquel año: el cuidado de pacientes en forma remota. El trabajo, que se titula General practitioners’ perceptions of using virtual primary care during the COVID-19 pandemic: An international cross-sectional survey study, destaca algunos resultados positivos, como la reducción del riesgo de transmisión de COVID-19 y la garantía de la continuidad de la atención durante la pandemia, pero también reconoce que esta modalidad puede ampliar las desigualdades en salud, al excluir a las personas que no tienen acceso a las tecnologías digitales y los retrasos en el diagnóstico y tratamiento por no poder realizar exámenes físicos.

En cuanto a la recuperación económica, no es ninguna sorpresa que el sector turístico esté a la cabeza del repunte. La compañía de software y proveedor de tecnología Sabre realizó un sondeo a más de 500 actores relevantes del mundo de las aerolíneas y agencias turísticas. El dato más alentador es el pronóstico de que la industria turística volverá a niveles anteriores de la pandemia en 2024 y que la actividad está viéndose impulsada por el llamado “turismo de venganza”, que son viajes impulsivos para recuperar tiempo perdido.

Otra actividad vinculada indirectamente al sector turístico que recuperó lo perdido durante la pandemia es el alquiler estudiantil. El Student Housing Annual Report 2021 de Bonard en 32 países y 270 ciudades informa que el sector, a partir de septiembre de 2021, el alojamiento estudiantil en destinos europeos alcanzó un 94% de ocupación, y en algunos casos incluso cerca del 99%.

Por último, respecto a la preferencia por modelos híbridos, no es de extrañar que la tendencia que se observa en el plano de las relaciones laborales (priorización de la salud mental, equilibrio entre trabajo y vida personal y opción muy definida por teletrabajo), haya empezado a trasladarse al campo de la educación. La consultora en servicios educativos Anthology presentó los resultados de su estudio Comparing Global University Mindsets and Student Expectations a más de 5.000 líderes de educación superior y estudiantes de Estados Unidos, Australia, Brasil, Colombia, India, Japón, España, Arabia Saudita, Sudáfrica y el Reino Unido. Más del 80% de los estudiantes encuestados manifestó querer que algunos de sus cursos o reuniones puedan realizarse en forma remota, algo en lo que también coinciden el 38% de los líderes, que proyectan la instauración de un modelo educativo híbrido para 2025.